La modificación de la superficie y la esferoidización de partículas es un proceso técnico que trata la superficie de las mismas mediante medios físicos, químicos, mecánicos u otros. Altera la composición química, la estructura, la morfología o el estado energético de la superficie de las partículas, optimizando así sus propiedades superficiales (como la hidrofilia/hidrofobia, la dispersabilidad, la adsorción y la compatibilidad).
Su objetivo principal es resolver el problema de la "discrepancia entre las propiedades superficiales inherentes de las partículas y los requisitos de la aplicación". Por ejemplo, cuando las partículas minerales naturales son hidrófilas pero deben utilizarse en sistemas a base de aceite, o cuando las nanopartículas tienden a aglomerarse pero requieren un uso monodisperso, la modificación de la superficie y la esferoidización pueden hacer que las partículas sean adecuadas para los escenarios de aplicación previstos y, en última instancia, mejorar el rendimiento general de los materiales (como la resistencia mecánica de los materiales compuestos, la estabilidad de los recubrimientos y la actividad de los catalizadores).