Un transportador de vacío es un dispositivo que permite el transporte cerrado de materiales (principalmente polvos, gránulos y pequeños trozos) mediante flujo de aire a presión negativa. Su funcionamiento principal se basa en un proceso cíclico de «succión a presión negativa → transporte de material → descarga a presión positiva», lo que permite una transferencia de materiales sin polvo y con bajas pérdidas desde el punto de partida hasta el destino. Se utiliza ampliamente en industrias con altos requisitos de higiene y medio ambiente, como la farmacéutica, la alimentaria, la química y las nuevas energías. Todo el proceso logra un ciclo automatizado de «transporte → separación → descarga → limpieza».








